March 30, 2014

Medicaid Le Falla A Los Hispanos

Robert Graboyes

Senior Research Fellow

Mario Villarreal

Summary

Recientemente la Casa Blanca inició una campaña en español para incrementar las inscripciones al Affordable Care Act (ACA o “Obamacare”) – lo que para las personas de más bajos ingresos significa Medicaid. Ciertamente, tener acceso a Medicaid es mejor para la salud y bienestar que no tener cobertura médica. Pero Medicaid es peor para la salud y el bienestar que prácticamente cualquier otra forma de seguros médicos disponibles en los Estados Unidos.

Recientemente la Casa Blanca inició una campaña en español para incrementar las inscripciones al Affordable Care Act (ACA o “Obamacare”) – lo que para las personas de más bajos ingresos significa Medicaid. Ciertamente, tener acceso a Medicaid es mejor para la salud y bienestar que no tener cobertura médica. Pero Medicaid es peor para la salud y el bienestar que prácticamente cualquier otra forma de seguros médicos disponibles en los Estados Unidos.

El problema fundamental con Medicaid es que, a pesar de su alto costo, genera servicios y resultados de mala calidad para millones de usuarios. En el 2009, el senador Ron Wyden (D-OR) declaró: “Medicaid… es injusto para los pobres y para los contribuyentes”. La comunidad hispana incluye muchas personas con bajos ingresos y aún más contribuyentes. Para ellos, los comentarios del senador son más ciertos que nunca.

Comparado con seguros privados, Medicaid ofrece peor cobertura y servicios. Pero ahora, el ACA pretende expandir Medicaid masivamente, diluyendo aún más los recursos disponibles. Al mismo tiempo, obligará a un número importante de personas a abandonar sus seguros privados y adoptar un sistema con cada vez mayores problemas.

Los hispanos y Medicaid

Para los hispanos, Medicaid es una opción muy común en servicios de salud. De acuerdo a un reporte del Kaiser Family Foundation (KFF), en el 2013, 30 por ciento de los hispanos estaban inscritos en Medicaid, comparado con un 15 por ciento de los americanos blancos no hispanos. El mismo reporte establece que alrededor de uno de cada cuatro miembros de Medicaid es hispano, y que casi un tercio de hispanos no cuentan con seguro médico.

Estos números subestiman la importancia de Medicaid para los hispanos y viceversa. Otro reporte del KFF en el 2013 sugiere que en los Estados Unidos existen cerca de 14 millones de individuos que son elegibles pero no están inscritos en Medicaid. Adicionalmente, un estudio reciente del Departamento de Servicios de Salud sugiere que millones de hispanos sin seguro pueden calificar para Medicaid. El ACA busca incrementar las inscripciones en alrededor de 15 millones de personas, de las cuales un alto porcentaje serían hispanos.

Los problemas de Medicaid

¿Por qué Medicaid representa un problema para los americanos en general y los hispanos en particular?

Muchos de quienes se registran en Medicaid se sorprenden al enterarse de que pertenecer al programa no garantiza un aspecto clave: acceso a servicios de salud. Medicaid paga a los doctores menos que casi todos los otros seguros. Por ello, muchos doctores –casi siempre los mejores- no aceptan pacientes con Medicaid. Los pacientes terminan esperando más tiempo para obtener servicios de más baja calidad. Frecuentemente la frustración hace que terminen acudiendo a servicios de urgencias, donde se enfrentan a nuevos problemas. El ACA solo incrementará estos problemas al aumentar la demanda de servicios al mismo tiempo que se reduce el número de doctores dispuestos a aceptar pacientes de Medicaid.

Aún cuando reciban atención, los pacientes de Medicaid mejoran menos que otros pacientes e incluso llegan a no presentar mejorías. El Mercatus Center de la Universidad de George Mason publicará próximamente un libro, “La Economía de Medicaid: Estimando Sus Costos y Consecuencias”, el cual ilustra una serie de estudios en los cuales pacientes de Medicaid recibieron servicios de salud pero no mejoraron más que los no asegurados y, en algunos casos, su salud empeoró.

El ACA forzará a un número considerable de personas con seguros privados a abandonarlos y adoptar los inferiores servicios de Medicaid. Por ejemplo, si un estado expande Medicaid, las familias de cuatro miembros con ingresos entre $23,850-$31,721 perderán acceso a seguros privados subsidiados y tendrán que inscribirse al programa.

Quienes trabajan en negocios pequeños que no pueden otorgar seguro médico probablemente terminaran inscribiéndose a Medicaid. La elegibilidad depende del ingreso y tamaño de la familia, por lo que quienes están empezando a progresar económicamente y tienen familias numerosas harán lo mismo. Y en industrias como la construcción, donde el ingreso sube y baja, los trabajadores serán elegibles para Medicaid unos meses sí y otros no. Muchos tendrán que cambiar entre seguros privados y Medicaid varias veces al año, debido a cambios en el ingreso o tamaño de su familia.

Incrementar la cobertura y acceso a servicios de salud es muy importante, pero no debemos perder de vista el verdadero objetivo: mejorar la salud y el bienestar. Medicaid ha fracasado en alcanzar este propósito y existen opciones mejores y más justas. Por ejemplo, otorgar a los estados más capacidades para diseñar programas de salud para atender las necesidades específicas de sus comunidades. O bien, ofrecer a los inscritos en Medicaid la elección de salir del programa y usar el dinero disponible para comprar seguros y cobertura privada. Podemos – y debemos- buscar mejores alternativas que expandir un programa claramente ineficiente e injusto.